jueves, 20 de agosto de 2009

"Mas respeto que soy tu madre" al cine por Campanella

La actriz española Carmen Maura protagonizará "Más respeto que soy tu madre", la próxima película que Juan José Campanella ('El hijo de la novia') rodará en la Argentina a finales de 2009.

Carmen Maura no para, y si ahora esta rodando en Argentina la próxima película de Francis Ford Coppola, Tetro, otro proyecto la espera, ya que la actriz española se pondrá a las órdenes de Juan José Campanella, en la adaptación al cine de la blogonovela “Más respeto que soy tu madre”, del argentino Hernán Casciari, que el director de El hijo de la novia, prepara con guión de Joaqín Górriz y Miguel Ángel Fernández (autores de las dos entregas de Isi & Disi o Los Manageres).

“Es una de mis ilusiones. He visto El hijo de la novia, Vientos de agua y El mismo amor, la misma lluvia, que me han parecido fantásticas. Pero lo más importante es que lo he conocido a él, y descubrí una persona maravillosa”, responde Carmen refiriéndose a la oportunidad de trabajar por primera vez con el director argentino.

La historia cuenta, en clave de humor, la historia de una familia argentina, y la narradora es un ama de casa , papel interpretado por Carmen Maura, que debe lidiar con su esposo, su suegro drogadicto y tres hijos adolescentes.

"En enero me voy a Francia a hacer una primera película, de Yasmine Arresa, es una escritora muy importante de obras de teatro. Es un tía muy importante, quien ha decidido hacer su primera película y a mi me toca, hacer un papel protagonista muy bonito. Después hago 'Más respeto que soy tu madre', que es una comedia divertidísima".


Fuente: Fotogramas, Perfil

sábado, 15 de agosto de 2009

Six feet under (español and english version)

En el año 2000, y tras el éxito cosechado con el largometraje «American Beauty», el guionista y productor Alan Ball creó la serie A dos metros bajo tierra («Six feet under») para la cadena de televisión por cable HBO. Los premios, los reconocimientos y las excelentes críticas, así como la aceptación del público, tanto nacional como internacional, han otorgado al producto un sello de calidad generalmente admitido.
Pero, ¿por qué es «A dos metros bajo tierra» una serie de calidad? ¿Qué entendemos por tal? ¿Cuáles son las cualidades básicas que explican su encomiable consideración en el panorama televisivo mundial? Nuestra comunicación pretende dar respuesta a estas y otras cuestiones a partir del análisis narrativo del capítulo piloto. Dicho capítulo, en primer lugar, da la bienvenida a los espectadores potenciales de la serie y los introduce en sus señas de identidad más características. Pero, complementariamente, fija los rasgos distintivos de un discurso serializado que tiene la vocación de prolongarse en el tiempo. Ese primer capítulo, por lo tanto, es prototípico de la personalidad expresiva del producto y fija el mapa genético que guiará su desarrollo ante la vigilante mirada del público.
Por todos esos motivos, nos parece interesante reflexionar sobre los aspectos más sobresalientes establecidos en la primera entrega de «A dos metros bajo tierra». Concretamente, proponemos un análisis centrado en la construcción del tono dramático de la serie, en la presentación de los personajes, en el establecimiento de posibles franquicias� o singularidades exclusivas� , en la delimitación de las estructuras del relato y en la introducción de las tramas que serán desarrolladas a partir de ese momento de arranque y que �por eso son conocidas en algunos sectores como tramas horizontales� servirán para la articulación del esqueleto narrativo de la temporada de marras e incluso de las futuribles. De igual modo, nos detendremos en los aspectos relacionados con el ámbito temático del discurso propuesto.

Intentaremos, en definitiva, desentrañar las razones que justifican que «A dos metros bajo tierra», con su matizada mezcla de humor negro y de drama, de costumbrismo crítico y fantasía, de cotidaneidad y extrañeza, sea tenida por una diáfana muestra de televisión de calidad.


ENGLISH:

Following the success of the film American Beauty, in 2000, the script writer and producer Alan Ball created the series Six feet under for HBO, the cable television channel. The awards, recognition and excellent reviews, as well as the national and international public response, have confered the series with a seal of unanimous approval.
But, why is Six feet under a quality series? What do we mean by that? What are the basic features that explains such a great welcome throughout the world? Our purpose is to address these and other questions through the narrative analysis of the pilot program. First of all, the program welcomes its potential audience and introduces them to its most characteristic features. But, at the same time, it sets the distinctive traits of a serialized discourse with long-lasting prospects. As such, that first program is the prototype of the product's expressive personality and creates the genetic map that will guide its development before the public's watchful eye.
For all those reasons, we feel we should reflect on the more outstanding narrative aspects of Six feet under's first program. In particular, we are proposing an analysis centered around the building of the dramatic tenor of the series, in the introduction of the characters, in the establishment of exclusive singularities, in the parameters of the story structure and in the introduction of the plot being developed continuously from the start and that will help to put together the narrative framework for the present season and even future ones � that's why they are known in some circles as horizontal plots -. Likewise, we will dwell on those aspects related with the subject matter at hand.

We shall definitely try to untangle the reasons why Six feet under is considered as a clear show of quality television, with a blend of black humour and drama, of custom and fantasy, of the common and the strange.


SIX FEET UNDER IN MEMORIAM- PART 1

miércoles, 12 de agosto de 2009

El cine de Jim Jarmusch


"Me enferma esa palabra. Cada vez que escucho adjetivos como ‘caprichoso’ o ‘arriesgado’ saco mi revólver. Esas palabras se han convertido en etiquetas que le colocan a los productos para poder venderlos. Todo aquel que hace la película que quiere hacer, y que no es definida por análisis de mercado, es entonces ‘independiente’. Mis películas son hechas a mano. No son pulidas. Como si hubieran sido hechas en un garage. Son, de alguna manera, productos artesanales"
“It is a sad and beautiful world”Jim Jarmusch, Down by Law
The beauty of life is in small details not in big events”Jim Jarmusch

Permanent Vacation, la ópera prima de Jim Jarmusch, uno de los directores de cine independiente norteamericano más importantes, inicia con la tajante contraposición de dos planos: una calle de Manhattan atestada de transeúntes conviviendo en su colectiva cotidianidad, desaparece repentinamente y es reemplazada por un callejón sucio y desolado, por el cual deambula Aloysious Cristopher Parker, personaje principal de la película. Es en estos primeros cuadros de una fructífera carrera cinematográfica, rodados en 16 mm con la ansiedad y con la inexperiencia de un trabajo de grado, en los cuales se instala una especie de acertado vaticinio, que predice en varios sentidos el lado de la calle en el que se quedará Jarmusch: lejos de las multitudes, rechazando un eje dramático convencional, escogiendo estructuras minimalistas y puras en cuanto a movimientos de cámara y apostándole a la música intradiegética, es decir, la que se origina dentro de la escena (por lo menos en su etapa más temprana). Y es que esos puntos que los fanáticos del cine convencional o mainstream denominarían “puntos muertos” y que seguramente quedarían por fuera de las estructuras dramáticas de la películas comerciales; constituyen una parte fundamental de la condición humana y de las relaciones con otras personas. Esto ciertamente lo comprende Jarmusch, quien por el contrario, se dirige a su público desde calles ausentes , con largos “blackouts” entre escena y escena, y conversaciones sobre pequeños detalles no relevantes, como el hecho de comerse o no una ciruela, o tratar de contar un chiste que ha sido olvidado. Jarmusch es gran devoto de esos momentos inevitables en todo estilo de vida citadina, como abordar el transporte público, tomar un taxi, mirar por la ventana, contemplar el paisaje, bailar, leer y ver televisión.Las temáticas de sus películas siempre tocan el terreno de la inhabilidad para comunicarse y para comprender del todo a los otros, sobretodo en un nivel de cuestionamiento de las diferentes maneras de pensar; a causa de las estructuras creadas por el lenguaje. Lo que no se dice se vuelve incluso más importante que las palabras, poniendo en evidencia el “espacio entre el conocimiento” del que hablaba Yasujiro Ozu, maestro del cine japonés y una de las principales influencias cinematográficas de Jarmusch. Entonces, por qué no salir esta vez a caminar por la calle vacía y hacer parte de la primera deambulación cinematográfica de Jarmusch, soportar los gritos de angustia y el constante sonido de las bombas inexistentes que recuerdan la guerra, conocer Nueva York en ruinas en medio de la basura y el desarraigo, balbucear historias inacabadas a personajes completamente desconocidos y perderse junto al saxo que murmurando “somewhere over the rainbow…” invita a entrar en el otro lado del drama.




martes, 4 de agosto de 2009

Corto producido por Tim Burton


La película producida por Tim Burton promete ser un éxito que se llevará a la pantalla grande el 09/09/2009.

El cineasta Tim Burton se ha vuelto a remangar y meter las manos en la masa de la animación con una producción muy ambiciosa: 9. Basada en el corto de Shane Acker, para Burton los diez minutos de animación más extraordinarios jamás vistos, la cinta cuenta una historia futurista en un mundo paralelo en el que dos muñecos de trapo tienen que luchar contra una bestia mecánica.
Los personajes en los que se basan los de 9 eran mudos. Cada personaje es identificado con un número y será el 9 quien se encargará de salvar al mundo de una visión apocalíptica que les encamina hacia la perdición.
Con una estética muy particular y una potente banda sonora, "9" promete ser una de las películas que cerrarán el verano de 2009. Producida y apadrinada por Tim Burton, la película espera hacer una gran taquilla que lleve el género de la animación no sólo a los más pequeños.



Fuente: hoycinemas.

El cine de John Cassavetes- 2da. parte

Cassavetes es uno de los pocos directores modernos cuyos rodajes, escenas, diálogos y personajes son instantáneamente identificables con su hacedor.
Sólamente con observar unos pocos segundos de un film de nuestro admirado director supone el pronunciar su nombre y relacionarlo rápidamente con lo que acabamos de ver. Sus películas son una gran lucha en el silencio; los personajes hablan, luchan, bromean y ríen, cantan, se confiesan, lloran, sufren pulsiones nerviosas, beben y olvidan, aman y no siempre son correspondidos.
Sus personajes necesitan desesperadamente amor y amar, y en sus intentos son terriblemente torpes. Pero lo interesante para Cassavetes no es el conseguir este amor, sino como luchan y lo intentan sus personajes!
Cassavetes (1929-1989) es el director de cine independiente más importante de la jovencísima historia del cine. Debido a la frescura y a la manera de mostrar los sentimientos humanos, se le etiquetó rápidamente como un 100% director improvisador. Pero ésto no es del todo cierto. Él era el guionista de sus films, pero al basar sus propias historias en su vida personal y sus experiencias emocionales, y también debido a que sus actores eran siempre allegados si no familiares , se pensó en una total improvisación, y que sus films eran fruto de la casualidad, como si un videoaficionado de domingo montara una historia recortando y pegando imágenes en movimiento que ha ido grabando a lo largo del tiempo. Cassavetes cuidaba sus guiones escrupulosamente, ensayaba innumerables veces con sus actores, repasaba los textos con ellos, incluso en muchas ocasiones acopló sus escritos a la opinión y sugerencias que sus actores le facilitaban. Estaba siempre abierto al cambio, a escuchar a los que trabajaban con él.
Pero a la hora de actuar, de gritar “Action!” dejaba total libertad a los personajes para que se desarrollaran delante de la cámara. A pesar de existir un guión, Cassavetes permitía la libertad de acción y de movimiento de sus personajes. Buscaba la mayor naturalidad posible, es decir, permitía la improvisación.
También fue nuestro director uno de los primeros en rodar cámara en mano, liberarla del trípode y convertirla en su ojo. Técnica que más tarde sería copiada por muchos directores como método de acercar al público a la historia de la pantalla.
“una mujer bajo la influencia” es quizá el mejor film de Cassavetes, y muchos la incluyen dentro de una supuesta trilogía acerca de la edad y la vida matrimonial junto con “Minnie and Moskovitz” y “Husbands”.

Básicamente, este film trata sobre la peculiaridad de la especie humana. Está lleno de escenas íntimas, y tan reales que difícilmente pueden identificarse como ficticias.
Cassavetes prescindía de actores profesionales, no buscaba super estrellas a pesar que muchos actores de moda de la época deseaban ser llamados por él, tales como Burt Lancaster o Gudy Garland (cuando estaba sobria, claro); sino que se fijaba en personas normales y corrientes, la gente que le rodeaba a diario, seres cercanos en quienes proyectar la psicología de sus personajes y que éstos también se sintieran reflejados en estos roles; y así dar pie a la improvisación, al comportamiento espontáneo como bien lo haría el personaje en el caso de existir en la vida real.
En “una mujer bajo la influencia”, los personajes principales están interpretados por la mujer y musa del director, la bellísima y brillante -en todos los sentidos- Gena Rowlands (n.1930), quien hace el papel de Mabel, un ama de casa maníaco-depresiva. Más que una actuación, Rowlands sufre una posesión por parte de esta mujer frágil mentalmente. Se mimetizan hasta el punto en el que es imposible separar a la actriz del personaje, y obligando al espectador a empatizar casi instantáneamente con Mabel. Rowlands, en ninguna ocasión a lo largo de toda la película, resulta sobreactuada o poco creíble -pecado en el que sería facilísimo caer para una actriz mediocre…-; y, si hay que poner alguna pega o hacer un comentario un poco malicioso, podríamos decir que en ocasiones son excesivos los gestos que repetidamente hace Mabel enmedio de sus crisis paranoides.
Intervienen también en la película los padres de Cassavetes, en los roles de madre y padre de Nick (el marido de Mabel) . Me llamó la atención la más que correcta actuación de la madre de Cassavetes, Ekaterini, quien sin ser una actriz profesional encarna muy aceptablemente el papel de mujer algo descorazonada. Mientras que el padre del director, Nick, apenas articula dos palabras, y su aparición se limita a su sola presencia.
El papel de marido resignado y a veces incomprensivo, lo lleva a cabo Peter Falk, injustamente recordado únicamente por su papel en la televisiva y exitosa serio Colombo, quien era además íntimo amigo de Cassavetes.
En un primer momento, “una mujer bajo la influencia” fue un proyecto teatral. Cassavetes concibió esta historia pensando en llevarla a un escenario y, a pesar de que después cambiara de opinión, quedaron ciertas reminiscencias teatrales en el guión definitivo. Un ejemplo claro sería el número limitado de personajes, que forman un círculo cerrado. Existiendo como únicos elementos fuera de este círculo las apariciones de varios viandantes que se observan en la única secuencia que se desarrolla “outdoors”; cuando Mabel en zapatillas y totalmente descontrolada, acude a la parada del autobús escolar para recoger a sus hijos.
Otro aspecto teatral es la limitación espacial: el 99% del film se desarrolla dentro de la minúscula casa familiar, haciendo la atmósfera más espesa y agobiante.
Una de las escenas más memorables, líricas y con mayor poesía además de un gran valor plástico es la que podríamos denominar como “el desayuno con espaguetis”, en la que Nick lleva a casa a sus compañeros de trabajo para desayunar, y en la que Mabel les prepara unos espagueti.
Transcurre esta larguísima secuencia en apenas 4 planos diferentes; dentro de un silencio más ruidoso que el propio ruido, en el que los brutotes obreros realizan la liturgia de la mesa con gestos delicados y casi coreográficos.
Caras brutas, vastas, cansadas, con arrugas y psicologías. Un conjunto en el que cada elemento-persona es un individuo. Cassavetes los retrata con una dignidad y solemnidad increíbles.
Este desayuno sui géneris, su composición, la disposición de la mesa, el silencio, la liturgia del comer… recuerdan a una última cena cristiana pero pagana, con los trabajadores simbolizando unos apóstoles obreros y siendo Mabel un Cristo presente pero ausente.
También cabe destacar la importancia y significado del nombre Nick en la obra y vida de Cassavetes. De nuevo, un elemento de importancia es llevado a la obra; lo que nos vuelve a demostrar cómo de importante es el reflejo del hombre en la obra del artista.
El nombre de Nick es omnipresente en la vida y obra del director. Su padre: Nicholas, su único hermano, médico fallecido prematuramente a los 30 años, Nick John. Él mismo se llamaba John Nicholas, y su primogénito recibió el nombre de Nick.
Muchos críticos y frikis cinéfilos han interpretado la relación Nick-Mabel como una evidencia de su misma vida matrimonial con Rowlands. Y otro posible paralelismo entre vida y obra , y que funciona como denominador común en sus films es la presencia del alcohol como secundario permanente y silencioso (Cassavetes moriría en 1989 a causa de una cirrosis hepática y totalmente alcoholizado).
“Una mujer bajo la influencia” se trata, por tanto, de una canción, una balada sobre la dulce e inocente locura de una mujer presente y ausente, que se mueve con seguridad en el plano protector de su hogar pero que en el plano de su psiqué está totalmente desorientada.
Aconsejo – es casi obligatorio-, ver este film en su versión original; con subtítulos para los que no se manejen bien con el inglés americano, para poder apreciar al 100% la brillantísima mímesis de Rowlands (este papel le supuso su 1ª nominación a los Oscar, algo que nunca supuso un objetivo o una motivación para Cassavetes y su mujer… es decir, los Oscar les daba exactamente igual).
“una mujer bajo la influencia” es, quizá, y paradójicamente, la película más trabajada y estudiada del padre de la improvisación, del “laisser faire” en el cine, y del cine Indie.

lunes, 3 de agosto de 2009

El cine de John Cassavetes 1era. Parte

El cine de la vida

"Lo primero que todos quieren saber de una película es si tiene mucha acción o si es “aburrida”, si trata de problemas imaginarios que no existen en la realidad. Pero esta (A woman under the influence) es una película que sí tiene que ver con la gente. Para mí, lo aburrido es ver una película que no tiene nada que ver con mi vida. Creo que lo único interesante de las películas es ver una relación entre un hombre y una mujer."JOHN CASSAVETES.

Esencialmente, Cassavetes no filmó nunca historias, sino estados de ánimo. Un ejemplo de esa atención a las rugosidades y texturas emocionales, antes que a las causalidades del argumento, es Faces, pero también la espléndida Maridos (Husbands), filme que le permitió elaborar la muerte de su hermano. Maridos empieza con un entierro al que acuden tres amigos, encarnados por Peter Falk, Ben Gazzara y el propio Cassavetes. De regreso a casa, uno de ellos se resiste a subsumir lo ocurrido en el engranaje de la costumbre y rechaza la idea de regresar a su casa para ingresar a su vida cotidiana de trabajo, mujer e hijos. A partir de ese punto, lo que sigue en el filme son una serie de situaciones como discutir en el metro, jugar y perseguirse en las calles, nadar en una piscina, emborracharse, decidir tomar un vuelo a Londres, ligar con tres muchachas, meterse en una casa de apuestas y, finalmente, regresar a casa. Todo lo ocurrido es, por supuesto, su manera de estar juntos y de protestar por ese absurdo de la muerte.De todas estas escenas que pueden ser consideradas episódicas e intercambiables, en tanto no tienen una férrea causalidad, la famosa escena de la borrachera es antológica: los personajes de Falk, Gazzara y Cassavetes están sentados en una amplia mesa de una taberna junto a unas diez personas más, que deben haber conocido allí mismo. La mesa está repleta de jarras de cerveza. Cuando empieza la escena, cada uno, por turnos, canta una canción. La ebriedad hace que, de rato en rato, se interrumpan, suelten risas desencajadas, murmuren, etc. Cuando le llega el turno a una tal Leona, mujer de unos 70 años, esta empieza a entonar una canción y Gazzara y sus compinches la interrumpen. Le dicen que es terrible, que canta sin sentimiento, que es impostada. Una y otra vez, Leona reempieza su canción y, una y otra vez, la cortan para gritarle, para implorarle, para besarla, para sacudirla y obligarla a que cante “from the heart”, desde el corazón.

El amor y los personajes.

Desde Sombras (Shadows) hasta Love Streams, todos los personajes de sus filmes están atravesados por el amor, su pérdida, búsqueda, carencia o celebración: en Sombras, las asperezas y vaivenes de los amores interraciales; en Faces, la separación de una pareja; en Husbands, la muerte de un amigo; en A woman under the influence, el costo de amar a alguien que está más allá de lo que llamamos normalidad; en Así habla el amor (Minnie and Moskowitz), el encuentro de dos tenaces solitarios; en The killing of a chinese bookie, la soledad de quien vive para la noche; en Opening Night, el temor a envejecer y el amor por el teatro; en Love streams, el intento de estirarse mutuamente la mano de dos hermanos ya mayores. Por eso, sus mejores filmes pueden ser vistos como una secuencia de “estudios”, a la manera de los bocetos de un pintor, sobre las resonancias del amor o su ausencia en sus personajes.“Necesito que los personajes analicen en serio qué es el amor, que lo maten, que lo destruyan, que se hagan daño”, escribió el propio Cassavetes. Con una concepción tan clara de su cine, era natural que el foco de sus filmes estuviera puesto en los actores y en su performance antes que en cualquier otro aspecto de la puesta en escena. Por eso, planteaba a sus directores de fotografía que las locaciones tuvieran tan solo una iluminación general para que sus actores se puedan desplazar por donde quisieran, sin tener que pensar (y distraerse) en detalles como no estar en una zona iluminada. También, el director escribía y reescribía sus guiones una y otra vez, luego de cada ensayo, compulsiva, tenazmente, buscando atrapar la “espontaneidad” y la “verdad” que iban surgiendo de cada exploración a que sometía a sus actores. Esa es la razón por la que se extendió el mito de que su cine era producto de la “improvisación”: parecía la vida misma.